Normas

Política de comentarios

Todos los usuarios que visitan este blog pueden comentar. Las normas son pocas y muy sencillas: si comentas, compórtate civilizadamente, como si estuvieras hablando en un grupo de personas. No insultes, no amenaces ni hagas cosas que no haces en la calle. No te escondas en el anonimato para trollear porque no serás bienvenido.

La moderación de comentarios y todo el trabajo de limpieza relacionado con las opiniones de los usuarios está en manos de una sola persona. No es fácil controlar los comentarios de un blog con tantas visitas como este, y recibir comentarios no es un trabajo y no me pagan por aprobarlos.

Por tal razón no me tiembla la mano a la hora de enviar comentarios injuriantes u ofensivos a la papelera, y no acepto quejas de trolls llorones que quieren depositar sus heces en un espacio que es mío y, como todo lo que es mío, hago con él lo que quiero.

Además, me reservo el derecho de divertirme. No te diré en qué consiste ese derecho, y no lo conocerás si aprendes a guardar un comportamiento adecuado en este espacio virtual.

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